Interés General

Blur y la melancolía

Se cumplen 20 años del lanzamiento de uno de los discos más nostálgico de los londinenses.

Blur y la melancolía - Radio Cantilo

lunes 18 Mar, 2019

Para finales de siglo, Blur ya era una de las bandas más legendarias de la música inglesa. La fama mundial les había llegado en 1994, de la mano de Parklife. Y sumada a la disputa por el trono del rock británico con Oasis durante gran parte de los 90, Damon Albarn y compañía, por aquel entonces dominaban el escenario de la música a su antojo. Pero azotados por un reconocimiento que no buscaban, en 1998 decidieron dar un volantazo y empezaron a idear un disco disruptivo para el grupo.

El 15 de marzo de 1999 publicaron 13, su sexto material de estudio.  Y fue un momento bisagra para la banda en varios aspectos. Por un lado, porque dieron un salto cualitativo en lo que respecta estrictamente a lo musical: dejaron atrás el sonido clásico del britpop e incursionaron en la electrónica y en el rock experimental. Por otro lado, porque es un disco particularmente melancólico. Y eso se lo debemos en gran parte a Damon Albarn. Su ruptura con Justine Frischmann, su pareja de años, fue uno de los hechos que hizo que la obra se viera atravesada en su totalidad por dos conceptos claves: el amor y el dolor. ¿Qué mejor ejemplo de eso que la mítica “Tender”?

Sin embargo, los pormenores de la vida personal de Damon no fueron lo único que afectaron a la banda. El alcohol, las rupturas amorosas, la fama repentina, la relación desgastada entre los miembros del grupo, la difícil decisión de cambiar de productor, las ausencias a los ensayos y a las grabaciones hicieron de 13 un disco difícil de hacer y de digerir. Su andar por momentos es desolador y hasta desgarrador.

Paradójicamente es, también, la antesala de Gorillaz. Tras su separación, Damon Albarn se mudó con Jamie Hewlett, un historietista. Mientras le daba forma a 13, y empezaba a experimentar musicalmente, comenzó a idear junto a Jamie una banda virtual: Hewlett la diseñaría, Albarn compondría las canciones. Apenas un año después, en noviembre de 2000, Gorillaz publicó su primer EP, “Tomorrow comes today”. Pero esa es otra historia.

 

La llegada de 13 fue una suerte de principio del fin para el Blur que había conquistado el mundo en los 90. Los años de rebeldía y de diversión de un par de chicos de clase media estaban acercándose a su ocaso y con él también el de la banda que habíamos conocido. Pero, por supuesto, tenían que despedirse antes de cambiar para siempre. Eso es 13: el adiós definitivo. Algunos años después volvieron a juntarse para grabar Think tank (2003) y The magic whip (2015), pero ya condicionados por la fama y la bocanada de aire fresco que significaba Gorillaz para la música inglesa.

 

Publicidad

LEETE TAMBIÉN...