Entrevistas

Charla con un señor de la noche y la radio

Pasó por el aire de Ciudad Despierta el empresario y DJ Gustavo Palmer, para hablar de lo que más conoció a lo largo de su carrera: la noche.

Charla con un señor de la noche y la radio - Radio Cantilo

jueves 24 Ene, 2019

No soy ni un ícono ni el inventor de la noche, sólo trato de ser un laburante nato y ponerle esfuerzo y amor a mi trabajo”, se define Gustavo Palmer, y es la mejor síntesis de alguien cuyo nombre inevitablemente está asociado con el mundo de la noche en la costa, durante décadas.

Imposible evitar los lugares comunes si pensamos que tres generaciones de veraneantes pasaron noches en el boliche Ku, en Rainbow o en Sky, sitios donde la fiesta era moneda corriente, y donde el brazo ejecutor y el anfitrión eran Gustavo Palmer.

¿Quién es Gustavo Palmer?

Yo soy Gustavo Mustoni. Palmer es el personaje, que algunos creen que es de una manera pero en realidad es de otra, con total sinceridad“, dice el empresario de la noche y DJ que sostuvo el mítico boliche Ku en Pinamar durante 27 años, y que pese a recibirse de ingeniero agrónomo como le había prometido a su padre (fallecido cuando Palmer era muy joven), se inventó a sí mismo como un hombre de negocios y también de los medios.

“Es un trabajo sacrificado, justo esta mañana me replanteé algunas cosas… Se cree que el que trabaja de noche es como un mal bicho, pero en este rubro hay que laburar de día y de noche, y uno tiene que profesionalizarse, yo lo decidí en función de llegar a un fin, me banqué la facultad juntando copas en New York City. Viví distintas etapas… barman, portero, relaciones públicas. Para todo fui un obsesivo, y por eso me fue bien”, sostiene.

Otro dato que lo define es su amor por la música electrónica, cuya explosión precisamente se dio en los años 90, cuando Palmer se encontraba en plena actividad en Argentina y Uruguay y ya era uno de los DJs de renombre.

La música electrónica se origina en 1969 en un pueblito muy chiquito en India, en la época de la psychodelic dance. La música disco es una fusión de la psychodelic dance con la industrial, proveniente de Inglaterra y Londres, y acá explota la electrónica, con temas que llegaron a DJs como Paul Van Dyk, un ícono. En esa época abría pistas en Ku y me ofrecieron hacer radio en Energy. Me pusieron al lado a un monstruo como BB Sanzo, un fenómeno de persona, de una calidez infernal, y fui aprendiendo con él. Hoy llevo 33 años haciendo radio“, cuenta con orgullo.

Palmer, que también por entonces llegó a “vender” las Creamfields, no pasa un día en que, caminando por la calle, en la cola de algún evento, no sea reconocido por la gente. Muchos se acercan con el mismo pedido: que reabra Ku, que vuelvan las fiestas electrónicas.

“Hace 4 años las fiestas decayeron en Argentina, después de la fatídica Time Warpe. Se volvieron inseguras. Y es que uno tiene que ser el garante de lo que puede ocurrir en un acontecimiento que convoca a 30 mil personas, que son mil cosas aleatorias. Se corren muchos riesgos”, asegura. “El empresario de la noche debe manejarse profesionalmente, con responsabilidad, atento al servicio, la gente, la prevención”.

 

Pero en toda siembra tenés una cosecha, y lo que yo pretendo es que mi hija, en tres o cuatro años, pueda divertirse sin riesgos. Que haya métodos preventivos, ideados por mí y allegados, y que se logre la prevención. Hoy hay que estar atentos a muchas cosas, el sistema se aceleró, y en ese sentido hay que tomar los recaudos pertinentes. En Pinamar, a 50 metros de cada disco, hay controles de alcoholemia y sistemas preventivos, eso me parece bárbaro.  Los empresarios de la noche debemos mancomunarnos para fortalecer esa prevención, tener diálogo con los padres, con el Gobierno. Evitar “previas” fuera de control, que haya pequeñas clínicas en las discotecas para que los chicos no ingresen alcoholizados, y que no ocurran accidentes. Para que al otro día, el domingo, ese chico pueda almorzar con los padres y siga existiendo ese diálogo familiar que tiene que existir“, se explaya.

Gustavo vive la noche como un sentimiento, y se percibe al escucharlo. Sus horas, su energía, su pasión estuvieron durante décadas puestas en cada emprendimiento que lo conectó con la noche. Y que fueron contextos donde trabó amistad con Juanse, de Los Ratones, o compartió momentos con Gustavo Cerati, Pappo y Charly García.

Charly concurrió al Ku un día, me saluda, lo saludo, y se viene a la cabina donde yo pasaba música!, re loco. En un momento determinado terminó cantando a capella ‘No voy en tren voy en avión’ para mí y para toda la gente que estaba bailando… Se me pone la piel de gallina de sólo recordarlo”, cuenta un nostálgico Palmer, también esperanzado con que vuelva lo que él llama “la esencia de la música”.

“El mundo gira, y está volviendo el vinilo, y va a volver la esencia de la música como escuchábamos en su momento a Supertramps, y a mil grupos que más que músicos eran musicólogos. En un momento habrá una vuelta de rosca a todo esto”, concluye.

Volvé a escuchar la entrevista:

 

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