Entrevistas

Gustavo Cerati Sinfónico: una obra sin fisuras

Música para Volar se formó en 2012, y desde hace dos años gira por el país presentando una adaptación clásica del histórico músico. El próximo 12 de abril se presentan en el Teatro Municipal Coliseo Podestá de La Plata.

Gustavo Cerati Sinfónico: una obra sin fisuras - Radio Cantilo

martes 26 Mar, 2019

Facundo Díaz: El anuncio de Cerati Sinfónico nombra a más de 50 músicos en escena, pero me imagino que no deben juntar a todos para ensayar. ¿Cómo se organizan con esto?

 

José Matteucchi: Lo solemos hacer, hay ensayos parciales y completos. En Música para Volar somos un cuarteto: bajo, guitarra, teclados y batería. El proceso para armar el espectáculo sinfónico, tiene una primera parte donde de forma paralela va ensayando los músicos, el coro polifónico y nosotros. En la recta final trabajamos con el ensamble y sí, estamos los 50 juntos fijando pautas y demás. Es un proceso maravilloso. Desde que arrancamos tocamos con más de 500 músicos en todo el país.

 

FD: ¿Cómo son esos momentos en los que se juntan tantos músicos que son unidos por la obra de Cerati?

 

JM: Es maravilloso porque re-descubrimos las canciones a partir de la sonoridad que tienen los artistas sinfónicos. Encontramos nuevas bellezas en esas composiciones, sobre todo porque cada orquesta suena distinta, cada música hace una interpretación diferente de las mismas líneas melódicas. Es magia que sucede cada vez que lo tocamos. Pasa también que los músicos, que por lo general vienen de un palo más académico, se dan cuenta que Cerati está muy bueno. Entonces descubren canciones que no son las más populares. Algunos tienen la imagen del Soda más famoso. Hay canciones que tienen temáticas muy amplias, como toda la obra de Gustavo.

 

FD: Recién decías que se encuentran con músicos que descubren la obra. ¿Cómo fue el proceso para ustedes, como banda, para armar el repertorio? ¿Se dieron gustos o sólo buscaron lo adaptable al estilo?

 

JM: Fue un proceso largo que llevó años. Se tienen que alinear varios planetas para que un arreglo llegue al espectáculo. Primero gustarnos la canción, sentir que podemos interpretarla y que la forma en la que fue grabada y abordada permita el pase a lo sinfónico. Nosotros respetamos todo el laburo de Cerati con respecto a las grabaciones en capas. Hay muchos instrumentos sonando a la vez y hay una construcción del sonido de la canción que tiene esta misma lógica: elementos que entran y salen. Es una concepción sinfónica. Por eso buscamos respetarlo. Por ejemplo Bruno, el tecladista, tiene que reemplazar las 30 guitarras que Cerati sobre-grabó en un mismo tema.

 

FD: ¿Tenés tu disco preferido de Gustavo?

 

JM: No. Tuve en algún momento y después uno va cambiando. Tuve etapas de Siempre Es Hoy (2002), que es un manifiesto en muchos sentidos. Después me pasó de darme cuenta que Bocanada (1999) era un disco completamente diferente. Hay joyas eternas como Canción Animal (1990), que marcó un proceso de expansión creativa impresionante. Son muchas cosas al mismo tiempo. Todavía estamos obnubilados por lo que hizo.

 

Escuchá la entrevista completa y no te pierdas El Perro Bipolar, de lunes a viernes, de 18 a 20:

 

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